Se hace la noche, niños y mayores cantan villancicos, en la mesa se encuentran: uvas y unas copas que parecen contener champán. Ahora vemos un gran reloj que nos indica que comienza un año y por ello a cada campanada nos comemos una de las doce uvas. Mientras hacemos un "Balance de lo bueno y malo" como bien dice una archiconocida canción. ¡Feliz 2012!